El sueño de baja calidad en los bebés puede tener un impacto significativo en su salud, comportamiento y, a largo plazo, en su capacidad de aprendizaje. Por eso, es fundamental establecer buenos hábitos de sueño desde una edad temprana en la vida de su bebé.
Conductas que perturban el sueño de tu bebé
Cuando hablamos de conductas inapropiadas que pueden alterar los hábitos de sueño del bebé, nos referimos a aquellas en las que los padres o cuidadores crean una dependencia en el bebé, obligándolos a buscar su presencia como estímulo para dormir.
Esto lleva a una repetición constante de las mismas conductas para lograr que el bebé se duerma, lo que genera frustración y ansiedad en los padres y, en última instancia, el insomnio en el bebé.

Por lo tanto, es esencial tener cuidado con las conductas que se presentan al bebé, ya que estas crean hábitos a través de asociaciones, y siempre es preferible promover la independencia en lugar de la dependencia de malos hábitos.
Conductas que debes evitar para no alterar el sueño de tu bebé
Cuando se establece un patrón erróneo de sueño, este patrón se repite en cada ciclo de sueño del niño, lo que significa que cada vez que se despierte, requerirá los mismos rituales para conciliar el sueño.
Esto altera el sueño y el descanso de los padres. Algunos ejemplos incluyen:
- Dejar que se duerma mientras lo alimentamos, lo que hace que el bebé asocie la alimentación con el sueño.
- Sostenerlo en brazos mientras se duerme, lo que hace que el bebé busque el contacto físico.
- Permitir que duerma con los padres, lo que fomenta la necesidad de compañía al dormir.
- Mecer al bebé en brazos, hamacas o mecedoras antes de dormir, lo que crea una dependencia de este movimiento.
Consejos para mejorar el descanso de tu bebé
Si ya se han establecido conductas inapropiadas con su bebé, es importante reeducar los hábitos de sueño. Aquí hay algunos consejos:
- No deje que el bebé se duerma mientras lo está alimentando; en su lugar, acarícielo y trate de mantenerlo despierto durante la alimentación. Luego, espere unos 10 minutos antes de acostarlo.
- Colóquelo en su cuna cuando todavía esté despierto y permítale que se duerma solo.
- Evite mecerlo si está inquieto o chupeteando, ya que esto es normal.
- Puede acariciarlo suavemente en la cuna durante unos minutos hasta que se duerma, reduciendo gradualmente el contacto físico.
- Otra opción es dejarlo en la cuna llorando hasta que se duerma, para aquellos que deseen eliminar la dependencia del contacto.
- Si el bebé no se calma rápidamente, espere unos minutos antes de acudir a sus necesidades; no lo haga de inmediato.
- Prepare la cuna y la habitación con elementos relacionados con el sueño, como música suave, muñecos, luces tenues y mantas suaves.
- Es recomendable que el bebé duerma en la habitación de los padres solo hasta los 6 meses y que se reduzcan gradualmente las tomas nocturnas.
- Evite ofrecer alimento cuando el bebé se despierte por la noche; a partir de los 4 meses, puede espaciar las tomas nocturnas, a menos que su médico lo indique de manera diferente. Establecerá así un hábito de sueño saludable.
Los padres deben mantener una actitud tranquila para transmitir confianza, serenidad y amor al bebé en todo momento.